Cerebro y depresión | Dexpresionismo

BLOG

Cerebro y depresión


Dr. Pablo Monleón
Psiquiatra

La depresión es unde lapatologías mentales más frecuentes y es responsable de causar un gran sufrimiento en las personas que la padecen. Hasta un 30% de la población general puede sufrir un trastorno afectivo a lo largo de su vida y en muchos casos no son tratados (Cardila et al, 2015). 

Si se sufre una depresión se suele pensar en un “bajón” de ánimo, una reacción psicológica inadecuada ante las dificultades de la vida o una debilidad de carácter y no en una enfermedad susceptible de mejorar con un tratamiento médico. 

La persona con depresión manifiesta encontrarse triste, irritable, desanimada, preocupada en exceso, sin energía ni ganas de disfrutar de las cosas, inapetente o con dificultades de sueño… (Guía de Práctica Clínica sobre el Manejo de la Depresión en el Adulto del SNS, 2014) 

Estos síntomas son difíciles de medir u objetivar como la tos, la fiebre o la anemia y no existe una prueba analítica o radiográfica que nos ayude en su diagnóstico como ocurre en otras enfermedades como la diabetes o una neumonía.  

Además, las causas de la depresión no se conocen con precisión. La principal teoría defiende la existencia de una predisposición biológica sobre la que actuarían diversos factores ambientales como situaciones estresantes o estilos de afrontamiento inadecuados que determinarían su manifestación en un cuadro clínico depresivo. 

El conocer la existencia de una base biológica evidenciada por alteraciones en el cerebro puede ayudar a entender el origen de la enfermedad, a comprender su naturaleza y a tratar mejor la depresión. 

Los primeros estudios sobre lo que sucede en el cerebro de una persona deprimida apuntaron a una deficiencia de un tipo de sustancias químicas existentes en el cerebro denominadas neurotransmisores. Los neurotransmisores son sustancias que se liberan entre las distintas células que constituyen el cerebro, llamadas neuronas, y sirven para conectarlas. 

Entre los muchos neurotransmisores existentes en el cerebro, los implicados en la depresión serían especialmente los 3 siguientes: la serotonina, la noradrenalina y la dopamina. Estos neurotransmisores se producen en neuronas situadas en la base del cerebro y de allí se conectan con otras neuronas situadas en otras áreas cerebrales implicadas en la regulación del estado afectivo (Stahl, 2007).  

La deficiencia de serotonina se asocia no solo con el estado de ánimo deprimido, sino también con la ansiedad, crisis de pánico, fobias, obsesiones, ansiedad de comer e impulsividad que puede aparecer en las personas con depresión u otros trastornos psiquiátricos. 

La noradrenalina se ha relacionado tanto con el estado de ánimo deprimido como con otros síntomas depresivos como el enlentecimiento, la fatiga y las alteraciones en la atención, concentración y memoria. 

La dopamina se asocia con la perdida de sensación de placer, denominada anhedonia, y con alteraciones en los mecanismos de autorrecompensa. 

Los principales medicamentos antidepresivos actúan modulando la liberación de uno o varios de estos neurotransmisores. 

Esta explicación inicial que relaciona la depresión con un déficit de determinados neurotransmisores resultó demasiado sencilla para la complejidad del funcionamiento cerebral y las múltiples formas en que se manifiesta la enfermedad depresiva.  

Estudios posteriores han descrito alteraciones biológicas muy elaboradas asociadas a la depresión. Se han implicado nuevas sustancias como la acetilcolina, el GABA o las neurocitoquinas… Nuevos mecanismos como una alteración en los receptores que las neuronas usan para unirse a los neurotransmisores, en el modo en que la activación de estos receptores actúa en el interior de esas neuronas y especialmente en la regulación de su expresión genética, con procesos inflamatorios…. 

El hecho de que numerosos investigadores han descubierto distintas alteraciones en el cerebro de las personas con depresión puede ayudarnos a comprender la naturaleza de la depresión y la manera en que los distintos tratamientos ayudan a mejorarla. 

La depresión no es solo una reacción psicológica desajustada o una falta de carácter sino un proceso patológico complejo con bases biológicas y expresión conductual que requiere un tratamiento correcto e integral, incluyendo el tratamiento psicofarmacológico si es necesario.

Escrito por: marcos del llamas