Depresión y entorno: el arte como medio de expresión | Dexpresionismo

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Depresión y entorno: el arte como medio de expresión


Dr. Salvador López Penalba

Psiquiatra

Empecemos por definir qué significa la palabra depresión: el término viene del latín y significa opresión y abatimiento. Se trata de un trastorno grave del estado de ánimo que necesita un abordaje específico. Esta enfermedad deja inmovilizada a la persona que se siente incapaz de sentir deseo, no encuentra energía ni siquiera para las actividades básicas diarias como levantarse de la cama, ducharse o asearse; pierde el apetito y el sueño, todo ello acompañado de un sentimiento profundo de desesperanza y culpa . El individuo se siente incómodo en cualquier parte, parece que no encaja en ningún lugar. La depresión produce un deterioro en todas las áreas de la vida y termina irremediablemente en un aislamiento que cierra el círculo de la enfermedad, aumentando los pensamientos negativos de inutilidad. Los pacientes tienen dificultad para pensar, concentrarse y tomar decisiones, lo que afecta muy negativamente a la relación con su entorno. Esta circunstancia da lugar a un peor rendimiento laboral, menor eficiencia global y disminución de la productividad. Los pacientes presentan muchas veces irritabilidad y crisis de ira, con dificultad para expresar sus emociones. Por otra parte, los pensamientos sobre suicidio son recurrentes. Muchos pacientes presentan además síntomas de ansiedad invalidantes. El diagnóstico de Depresión Mayor se realiza cuando los síntomas duran dos semanas o más: aparece tristeza, falta de interés, incapacidad para experimentar placer, trastornos del sueño y variaciones en el apetito y cambio en el peso, agitación o enlentecimientos psicomotores y sensación de cansancio profundo. Es importante destacar que no se trata de una reacción a los reveses que la vida nos da. Se trata de una enfermedad con graves repercusiones a nivel psíquico y orgánico.

¿CÓMO PUEDE AYUDAR EL ENTORNO AL PACIENTE?

En primer lugar, el entorno puede ayudar validando las emociones del paciente y comprendiendo su malestar; de nada sirven frases como “tranquilo, lo que tienes que hacer es salir de casa”.. “ eso no es nada, son cosas de la vida”…”tú eres fuerte, lo superarás…” No es cuestión de fortaleza ni de voluntad. Es importante que el paciente sea valorado por un profesional de Salud Mental lo antes posible que diagnostique el cuadro y trace los pasos a seguir. Tan importante como el tratamiento farmacológico y psicoterapeútico es ofrecer soporte para la expresión de las emociones durante este proceso y eliminar el estigma para la persona que la padece: muchas de ellos no se atreven a confesar su enfermedad por miedo a lo que pueden pensar los demás. Se trata de una experiencia humana muy dura y desagradable con sentimientos de vacío existencial e incluso con deseos de muerte.

¿CÓMO PUEDE LA PERSONA EXPRESAR SU DOLOR?

Uno de los soportes que más favorece la expresión del dolor y el sufrimiento es el trabajo con el arte. El arte en sí mismo fomenta el desarrollo personal y permite expresar emociones sin la necesidad de utilizar la palabra por lo que las defensas que impone el lenguaje hablado desaparecen. El arte, como expresión no verbal, favorece la exploración, expresión y comunicación de aspectos de los que no somos conscientes. Todas las emociones son esenciales para “ser una persona” y todas son válidas: no tenemos emociones buenas y malas, aunque las vivamos como más cómodas o más incómodas, todas ayudan a la maduración y facilitan la adaptación a la vida. A menudo se piensa que el trabajo artístico consiste en crear una obra reconocible y bonita, pero lo cierto es que cualquier símbolo expresado contiene valor porque aporta un significado totalmente personal e íntimo. El arte recoge todas las formas de creatividad y simbolización: imágenes que nos ayudan a comunicarnos y a entender nuestra experiencia del mundo. Abarca muchos campos: dramatización, movimiento, gesto, voz, imaginación, tacto, juego, olores, música ,sonidos, sabores, colores, formas, texturas, trabajo con materiales (arena, barro …), poesía….Todos estos mecanismos se unen en el proceso creativo que en sí mismo, ya es terapéutico porque ya ha permitido a la pesona encontrarse consigo misma.