El rompecabezas de la depresión | Dexpresionismo

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El rompecabezas de la depresión


Dr. Benjamín Altonzano

Psiquiatra

Maria tenía una hermana pequeña que nació enferma. Desde que recuerda tuvo que cuidarla. Aprendió responsabilidad. Cuando alguna vez insinuó que ella también era una niña, que también necesitaba atención y mimo todo se volvía en reproches… Creció siendo precozmente adulta. Ella no podía quejarse, por lo menos estaba sana y tenía que ayudar. Cuando cumplió los 20 años huyó. Se fue a Valencia. Empezó a trabajar como secretaria en una pequeña empresa. Pronto notó que su jefe no le era indiferente. Fue la mejor etapa de su vida. Sentirse querida, por fin. Se veían a escondidas porque él estaba casado Pero los años pasaron… y sus promesas de romper con su esposa fueron dilatándose… Fue por esa época que comenzó su depresión. Cuando llevaba unos meses recuperada se lo dijo: “me vuelvo al pueblo”. Todavía hoy no sabe si hizo bien.

La melancolía, que en ocasiones se usa como sinónimo de Depresión Mayor, es un subtipo de depresión en la que los factores biológicos (neuroquímicos, endogenomorfos…) son esenciales. Tiene unos síntomas característicos: la anhedonia, perdida del interés y la reactividad emocional a situaciones o actividades que antes resultaban placenteras, el despertar precoz, despertarse por la mañana antes de lo habitual, el empeoramiento de humor, el enlentecimiento o la agitación psicomotriz, la pérdida de apetito y peso, la perdida de la libido…. En los casos graves puede llegar a ideas delirantes de ruina, culpa o enfermedad (la creencia sin pruebas e irrebatible a toda argumentación de estar en la ruina, haber causado grandes males o tener una enfermedad)

Para la psicología evolucionista la utilidad de la melancolía está en que nos hace vincularnos. Por evitar la tristeza seguimos ligadas unas personas a otras. Y eso nos hace seres sociales y facilita nuestra supervivencia.

No hay nada más bello que lo que nunca has tenido.

Los psicoanalistas dicen que la depresión es una derivada indeseada del duelo. Cuando falta el objeto de nuestro afecto hemos de pasar un tiempo para romper los vínculos. El mundo nos parece desierto y empobrecido. No nos interesa, no está lo que queremos. En la melancolía ese objeto nunca acabó de existir. Lo empobrecido es entonces la propia persona.

Para las neurociencias la depresión está en relación con fallos de los neurotrasmisores monoaminergicos (serotonina, noradrenalina y dopamina)1

Terapeutas sistémicos aseguran que las historias familiares de los pacientes con Depresión Mayor responden a un guion parecido. En su infancia, por diversas razones, hay una falta de nutrición emocional que el resto de la familia no reconoce. Cuando se empareja siente que, por fin, ha llegado esa persona que le va a dar el cariño que ha echado de menos. Es la mejor etapa de su vida, pero con los años si las promesas no se cumplen, si algo falla, si ese cariño esperado no llega, puede ser el desencadenante de un proceso depresivo.

Nosotros pensamos, doctor, que a Maria la depresión le viene de lo que sufrió con ese hombre. De la mala vida que llevó-me transmitió su familia.

  • Si, de acuerdo. Pero eso no quita que mejore con el tratamiento farmacológico. Así como el tabaco daña el pulmón y el alcohol al hígado, las experiencias afectan a nuestro cerebro y hacen falta los medicamentos para corregir ese daño….Estoy muy contenta con usted, doctor, me acertó a la primera -me confesó María.

Reference: Stahl SM. Depression and Bipolar Disorder: Stahl’s Essential Psychopharmacology, 3er Edition Cambridge University Press: New York, NY, 2008.